Scar abre los ojos nuevamente y a diferencia de ayer, hoy tiene una sonrisa en la boca y una idea clara en su cabeza. Los barrotes siguen tan firmes y fríos como siempre pero no hay razón para preocuparse pues no pretende quedarse más tiempo encerrado. Entra el guardián e inmoviliza aparentemente sus manos contra la pared. Claramente las esposas no fueron suficientes, ahora es el peor y más temido pirata del mundo entero, porque ya no es capaz de recordar misericordia alguna después de ser cercenado la cabeza en dos y vuelto a armar. Lo único que recuerda es estar de traje en un tren en movimiento con arma en su mano izquierda y de la otra mano sostener fuertemente un joven chica llamada Sachiko que mientras grita el arroja por la borda. Inmediatamente después un mexicano impacta su rostro con un machete. Al recuperar la conciencia escucha un piloto informar que están llegando a la prisión de triple máxima seguridad de la galaxia.
Inyectado con el veneno del demonio su única meta ahora es encontrar a la chica que Dios sabe dónde estará. Tras inspeccionar el cadáver ubicado junto al inodoro de su celda. Se equipa un pistola y una metralleta. Suficiente armamento para enviar a dormir a 23 hombres que se opusieron a su salida. Con un ruido de alarma incesante y luces rojas parpadeando por todo el lugar aparece un hombre imponente diciendo: “Buenos días Scar, nunca pensé que llegarías hasta la plataforma de despegue. ¿Piensas tomar algún vuelvo?”, riendo al final.
“No quería decepcionarlo señor”, mientras revisaba el arma sin municiones.
Interrumpió una voz “Su hija está llegando en aquel helicóptero señor” dirigiéndose aquel hombre.
Cuando Scar presta atención al rostro de la chica esta era Sachiko. Motivado por esto arroja sus armas a las hélices del artefacto dificultando su aterrizaje y desconcertando al padre de la chica. Dando un fuerte salto escala al helicóptero, noquea a su piloto y toma su metralleta. Sachiko asustada intenta empujar a Scar y el la toma del brazo para calmarla. En el forcejeo ella cae y estaba próxima a topar unos cables de alta tensión cuando en un intento descesperado por cambiar la pesadilla q tubo toda su estadía en aquella instalación dispara desesperadamente un extremos de los cables, impidiendo la muerte de aquella chica ya que su padre amortiguo la caída.
Fernando Suárez
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