"Una ciudad flotante" Julio Verne

jueves, 30 de septiembre de 2010

Historias de Carlos Pascual

EJERCICIO 1: HISTORIA A PARTIR DE 5 PALABRAS DADAS

Hace muchos años, en una tierra muy lejana, vivía Lady Farra de los Licores y todos los Santos, una joven princesa de cabellos de gualda y avellanados ojos glaucos que adoraba salir a bailar con los príncipes más apuestos, cuyo padre, el Rey de Aburrindia, celoso de su notable belleza, le impedía acudir a ninguna fiesta que no aconteciera en sus vastos dominios y que fuera organizada y supervisada por su excelsa sabiduría sobre entretenimiento. Una noche, Lady Farra, cansada de permanecer sola en el gélido castillo que habitaba, en el que apenas se escuchaba el eco de la propia voz y el goteo de restos de lluvia que se colaban por alguna grieta, decidió escapar y asistir a una popular fiesta que iba a contar con apuestos príncipes, bellas princesas, los más ocurrentes bufones de la región y, sobre todo, el reconocido bardo, DJ Medieval. Así, Lady Farra, después de emperifollarse durante largo rato, urdió el plan rápidamente: saltaría desde su inmensa ventana al poste pirotécnico que se encontraba al frente y el cual proporcionaba fuego a las antorchas de todo el castillo. Éste no estaba cerca precisamente y, a juzgar por la minifalda escogida para la fiesta, el salto se antojaba harto difícil; sin embargo, la muchacha era muy atlética y sus largas trenzas servirían como arnés en su descenso. Pero Lady Farra debía tener sumo cuidado, ya que una numerosa legión de soldados vigilaba las inmediaciones del castillo. De esta manera, la joven princesa descendió por el gran mástil de madera en absoluto silencio, pero al posar sus zapatos sobre la maleza seca, un buen puñado de pequeñas ramas se rompieron, y su chasquido alertó a uno de los guardias que, en ese momento, patrullaba cerca del lugar, por lo que Lady Farra tuvo que esconderse entre los arbustos más cercanos mientras el guardia inspeccionaba la zona. La fiesta era tan popular y esperada que la joven no estaba dispuesta a perdérsela, así que aprovechó un descuido del soldado para salir corriendo bosque adentro, pero éste se percató en última instancia y comenzó a perseguirla decididamente. La oscuridad de la noche apenas permitía ver el camino, y el robusto soldado portaba una antorcha que hacía más sencillo el rastreo, lo que obligaba a Lady Farra a caminar con extrema precaución y utilizar todo su ingenio para no caer en las garras del perseguidor. Después de una trepidante carrera, cuando la joven estaba a punto de llegar a la fiesta y ya se podía escuchar la música más moderna de laudes y cítaras, tropezó con una piedra y el soldado, finalmente, le dio captura. La princesa suplicó que no dijera nada a su padre, pero el rostro circunspecto del guardia no se veía nada comprensiva. La joven, entonces, se levantó resignada a ser castigada por su padre, pero en ese preciso instante, DJ Medieval comenzó a mezclar el último éxito del verano y el cuerpo del guardia, casi sin quererlo, comenzó a moverse al ritmo de la música, momento que la princesa aprovechó para bailar con él con el propósito de ablandar su pétreo corazón de guerrero. Y surtió efecto. Poco a poco, fueron bailando y bailando hasta que, inconscientemente, se encontraban en medio de la pista, siendo el alma de la fiesta. Hubo baile, cerveza en generosa cantidad y muchas risas, hasta que la amenaza del amanecer hizo presagiar al soldado que sería conveniente volver. Con prudencia extrema, regresaron al castillo y Lady Farra entró cuando su padre, el Rey, se encontraba desayunando. El padre, suspicaz, preguntó de dónde venía, y la princesa, que era ingeniosa como ella sola, inventó que simplemente había salido a ver el amanecer. El Rey, embelesado con la dulzura de su excusa, se quedó satisfecho con la respuesta, pero cuando Lady Farra se disponía a retirarse a sus aposentos, el tillo de una cerveza cayó accidentalmente de su cabello, delatando a la joven y enfureciendo al Rey. Así, el padre de Lady Farra decidió encerrar a su primogénita en un submarino para que no pudiera escapar de allí en una temporada y padeciese el más absoluto aburrimiento, pero lo que no sabía el Rey es que Lady Farra se había encerrado con bardos, bufones, modelos y un montón de alcohol para hacer de su encierro la fiesta más larga de la Edad Media.

EJERCICIO 2: HISTORIA DE POR QUÉ SCARFACE LLEGÓ A ESA SITUACIÓN

Scarface no era un mafioso como todos los demás. Él pertenecía a la poderosa y, por aquel entonces, única mafia que había en Chicago. Durante la adolescencia, era muy importante pertenecer a la mafia, porque, de lo contrario, sólo quedaba la marginación social, pero ésta no era la mafia que Scarface deseaba. A él le gustaba vestirse con elegantes trajes, utilizar joyas caras y lustrar sus zapatos cada mañana; sin embargo, la mafia de Chicago tenía otro estilo: ropa ancha, zapatos deportivos, accesorios coloridos para la cabeza y cuello... ¡Y lo peor eran las costumbres! Mientras Scarface disfrutaba de una elegante cena con mantel de lino, platos de porcelana y cubiertos de plata, la mafia a la que pertenecía le encantaba comer con las manos, limpiarse las manos con la ropa e incluso hablar con la boca llena. Todo esto, a Scarface le causaba repulsión, ya que pensaba que él hacía lo correcto, pero en un grupo social tan aceptado y homogéneo él apenas podía rechistar Pero él tenía un plan en mente, para el que iba a necesitar bastante dinero, y con cada uno de sus encargos él iba guardando un puñado de dólares en un lugar secreto. Esta triste situación fue creciendo como un quiste doloroso, y aparentemente Scarface parecía llevarlo bien, pero la realidad era otra bien distinta. Hasta que un buen día, el oprimido mafioso no pudo aguantar más, además de haber reunido todos los ahorros que necesitaba para ejecutar su plan, así que fue a la armería más cercana, donde compró el arma cuya recámara podía albergar más munición, después a la sastrería más cara de la ciudad, donde compró el traje más elegante que pudo encontrar y, ataviado de esta peculiar manera, fue al antro de mala muerte donde su mafia se reunía a preparar su próximo golpe y, sin mediar palabra, pateó la puerta y acribilló a balazos a toda la cúpula del crimen organizado de su ciudad. Así, Scarface pudo fundar su propia mafia, elegante y fina como él solo, donde las buenas maneras eran fundamentales antes de apretar el gatillo.

EJERCICIO 3: HISTORIA ENCADENADA EN BASE A RESPUESTAS DE PERSONAS

INICIO DADO: Andy era un diseñador que tenía serios problemas estomacales desde que comió en el bar de cierto Instituto de Diseño. Se encontraba a un minuto de tener la entrevista de trabajo más importante de su vida y necesitaba un baño urgentemente.

CONTINUACIÓN: Arriesgando su puntualidad, tuvo que entrar a un centro comercial para usar el baño. El baño estaba ocupado y había una fila enorme, y en eso busca otro baño y se encuentra con un amigo y el amigo estaba muy asustado porque Andy hacía movimientos muy extraños. Entonces vino la policía que le confundió con un terrorista y lo llevaron preso a una prisión de alta seguridad. En la prisión el baño no funcionaba pero un preso le ofreció una vasenilla a cambio de la una hamburguesa que tenía en el bolsillo. Andy dio su hamburguesa pero el preso se rió de él y no le dio la vasenilla, así que Andy comenzó a darse cabezazos contra la pared y se desmayó. En su sueño apareció la cara de Mickey Mouse con cuerpo de W.C. lo que hizo que se acordara de su necesidad y se despertó. Comenzó a correr por la cárcel y los guardias le dispararon en una pierna. Vino una ambulancia y se lo llevó al hospital y cuando iba a pedir un baño le pusieron una máscara con anestesia y no pudo hablar. Cuando despertó la ambulancia se había chocado y él estaba arrestado a la camilla por lo que no podía escapar así que empezó a impulsarse y empezó a rodar por una ladera con la camilla y llegó a un bosque donde aparecio Frodo que le prestó su anillo y fueron al mundo oscuro para usar el baño del Señor Oscuro.

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